
Así como el mal humor es el resultado de estar obsesivamente fijados en todo lo negativo que nos rodea, el buen humor es la disposición de poder ver lo positivo que, a pesar de todo, hay en nuestras vidas y en el mundo. Más allá de lo ensombrecido que esté nuestro ánimo, siempre podremos adoptar esa actitud y disposición ante la vida: la del buen humor. El ánimo y el humor son cosas diferentes, optar por el buen humor transforma el ánimo.
El buen humor nos predispone a reír de cosas que, sin él, nos irritarían, y tornarían agresivos y desesperados; es como un antídoto que nos torna creativos y nos da la capacidad de poder reírnos hasta de nosotros mismos. El buen humor incrementa cualidades sumamente necesarias para la vida de hoy, tales como la paciencia, la tolerancia y el respeto. Nos ayuda a ver todos los colores que hay en la vida, y a no caer en una visión monocromática de grises.
El mal humor nos empuja a una ceguera constante del entorno y tendemos al pesimismo irracional y a la generalización necia del tipo “todo es malo”, “no existe remedio”, “nunca cambiará nada”, “soy un fracaso”, “soy un inútil” y esas cosas, mientras que el buen humor nos permite ser realistas y desarrollar recursos para abordar la realidad, analizarla y tomar las medidas oportunas en cada situación. Abordar los conflictos con buen humor, facilita el proceso de encontrar soluciones y acelera la superación de los problemas.
Fisiológicamente está comprobado que el buen humor acelera los procesos de curación cuando estamos enfermos, reduce la tensión sanguínea e incluso los niveles de hormonas y neurotransmisores que producen el estrés, siendo uno de los mejores mecanismos de defensa contra la ansiedad y la angustia. También se ha comprobado que las personas que tienen y mantienen un buen humor, poseen un sistema inmunológico más sano y más resistente a las agresiones, sean éstas cuales quieran ser. Defenderse a carcajadas es una de las mejores defensas que tenemos.
El buen humor incrementa también la confianza en uno mismo y la capacidad de utilizar nuestra inteligencia (tanto la abstracta como la emocional) para dar la mejor respuesta en cada momento. El humor "sirve como una válvula interna de seguridad que nos permite liberar tensiones, disipar las preocupaciones, relajarnos y olvidarnos de todo", afirma el Dr. Lee Berk, profesor de patología en la Universidad de Loma Linda, en California y uno de los principales investigadores en el mundo sobre la salud y el buen humor. En una serie de estudios, entre ellos uno publicado en el número de diciembre de 1989 de la revista American Journal of Medical Science, examinó las muestras de sangre de sujetos antes y después de que vieran vídeos cómicos, y las comparó con las de un grupo que no vió los vídeos. Berk descubrió importantes reducciones en las concentraciones de hormonas de la tensión y un incremento en la respuesta inmune de quienes vieron los vídeos.
La risa provoca una tremenda liberación de hormonas, las endorfinas conocidas merecidamente como las hormonas de la felicidad. Además, liberamos serotonina, dopamina y adrenalina. La explosión de carcajadas provoca algo muy parecido al éxtasis: aporta vitalidad, energía e incrementa la actividad cerebral. Cuando nos invade la risa, muchos músculos de nuestro cuerpo que permanecían inactivos se ponen en funcionamiento. Es un estímulo eficaz contra el estrés, la depresión y, evidentemente, la tristeza.
Pon en marcha tu buen humor; total es gratis y los beneficios son muchos.
Para terminar les dejamos esta reflexión: La televisión nunca podrá sustituir al periódico, es imposible matar moscas con un televisor...
El Corán dice: "Merece el paraíso quien puede hacer reir a sus compañeros". Gánate un pedacito de cielo y platícanos que haces para mantener tu buen humor, o cuéntanos un chiste para mejorar el día de alguien.
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