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jueves, 13 de agosto de 2009

El camino hacia una mente positiva.



Para ser personas triunfadoras y exitosas, en la mente y en la realidad, tenemos los siguientes pasos:
1. APROVECHA LAS OPORTUNIDADES DE HOY. En vez de rumiar una y otra vez los problemas del ayer, descubre las posibilidades que te brinda un nuevo día.
Hay que conservar siempre una actitud mental positiva, los sentimientos negativos te vuelven estacionario, te involucran en rutinas desagradables y frustrantes que se vuelven ciclos irrompibles que llevan a más sentimientos y pensamientos negativos, en cambio, los pensamientos y sentimientos positivos te permiten concretar oportunidades y te abren otras puertas para mejorar en todos los aspectos de tu vida.

2. EJERCE TU DERECHO A TENER ÉXITO. Muchas veces nos enfrascamos en los sentimientos de fracaso y vemos al éxito como un escalón muy grande y difícil de subir, cuando en realidad, cada persona está predestinada al éxito y lo podemos observar en los niños pequeños; ellos no tienen sentimientos pesimistas de vida y siempre creen en el éxito, por ejemplo, que es posible ser médico o astronauta cuando sean mayores, viven diariamente motivados, jugando en cada segundo de su existencia y aunque a veces tropiecen, puede que lloren un poco, pero se levantan y siguen con la convicción de que todo será mejor.

3. MERECES COSAS BUENAS. Hay que aprender a ver, escuchar y oler las oportunidades. Mucha gente fracasa porque desde antes ya estaba convencida de que iba a fracasar; con el pensamiento son muchos los que se derrotan a sí mismos. Por eso es también es posible lo contrario, con el pensamiento da el primer paso de vencedor. Somos lo que pensamos, y cada uno de nosotros es el arquitecto de su propio destino. Tu destino no depende de lo que tienes, sino de lo que eres, de la actitud y la calidad de tu vida. El valor reside en lo que somos y en lo que logramos.

4. CONOCE TU VERDADERO POTENCIAL. Normalmente somos muy hábiles para observar nuestras debilidades y todo lo negativo que somos. De ahora en adelante debes darte cuenta de cuáles son tus capacidades y virtudes y puedes preguntarte ¿cómo he logrado tener éxito en algunas acciones del pasado? ¿Cuáles han sido los mejores recursos que he utilizado para superar las dificultades?... y con ese balance lánzate a la conquista de tus objetivos. Tú tiene en tí mismo todas las posibilidades de triunfar en tus metas, ¡ojo! En las tuyas! No en las que otros creen para ti. Sé fiel a tu camino.

5. VALOR. Se necesita valor para ir tras tus propios objetivos, máxime en un mundo que no siempre está acorde a tus metas y valores. La vida de un triunfador es una serie de riesgos y valores. La vida de un triunfador es una serie de riesgos calculados y tenemos también la capacidad de seguir adelante aún cuando todo parece venirse abajo.


viernes, 7 de agosto de 2009

¿Quién está en el timón de tu vida?

La mayoría de nosotros jamás dejaría que nada ni nadie determinara nuestros actos. No permitimos que nadie decida por nosotros, ni defina el rumbo de nuestra vida. Sin embargo, caemos en nuestra propia trampa pues tampoco estamos dispuestos a dar los pasos necesarios para ser dueños de nuestro destino. ¿El resultado? Nadie se hace cargo. No llegamos a ninguna parte. Vivimos a la deriva.


Foto: Gimena Romero

Nuestras exc
usas son nuestro mayor lastre, pero sin importar cuánto daño nos causen, parecemos adorarlas. Muy dificilmente aceptamos separarnos de ellas. Acabamos por sentirnos cómodos con el pensamiento de que somos más pequeños que nuestros problemas y culpamos a cualquier circunstancia de nuestras desgracias. “Realmente quisiera hacer las cosas de otra manera pero... ... quiero mantener mis abanico de opciones abierto” ... si algo falla, ya no puedo cambiarlo” ... a mi edad, ¿ya para qué?” ... cuando pase esta época tan atareada en mi vida, realmente voy a dedicar un tiempo a aclararme” ... si fijo mi mente en un sólo objetivo, cuándo aparaezcan excelentes oportunidades, no podré verlas” ... no vale la pena molestarse” ... todavía tengo mucho tiempo, quizá en otro momento” ... ¿quién soy yo para controlar mi destino? Mejor dejo que la vida me lleve a dónde debo estar” ... ¿cómo puedo saber que lo que deseo es lo mejor para mi?” ... así como estoy, no estoy tan mal, puedo soportarlo” Seguro que para este punto ya tienes en mente por lo menos tres razones por las que no has tomado el timón de tu vida. Pero en lo que deber poner especial atención es: cuáles de esas razones has usado, cuáles ya adoras y no quieres soltarlas, o peor aún, cuáles ya admites como verdad absoluta e insondable.

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(Gracias Gaby)