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jueves, 28 de enero de 2010

A veces, sonreír es la mejor forma de contribuir a cambiar el mundo.


En una ocasión un maestro me platicó un ejercicio muy simple que quiero compartir con ustedes: Voltea tu cara hacia el cielo y sonríe… notarás que es imposible pensar el algo malo (siempre que conserves la sonrisa).

Sonreír es una gran manera de sentirnos mejor, pero no solo anímicamente ya que sus efectos alcanzan todos los niveles de nuestra salud, así de simple una sonrisa mejora tu salud equilibrando el nivel de estrés, traduciéndose en una forma divertida de vivir más tiempo.

¿Por qué sonreír?

En nuestra vida diaria, esta es una de las preguntas más comunes y generalmente si recibirás más respuestas a ¿Por qué no sonreír? Así que aquí te damos unas buenas razones para sonreír.

Sonreír nos hace más atractivos. La gente que sonríe ejerce un factor de atracción muy especial, que se traducen en aceptación, a nivel social y éste es un factor muy importante en lo que respecta a la autoestima, la cual está íntimamente relacionada con nuestra salud general. Una persona que sonríe por el simple hecho de hacerlo, es percibida como alguien creativo y satisfecho.

Es Contagiosa. Cuando alguien sonríe se produce un efecto cadena, en el entorno mejorando el ánimo de las personas que lo rodean, llevándolos a un momento de felicidad, que se contagia y se disfruta para bien general.

Sonreír alivia el estrés. El estrés se hace presente en nuestras caras inmediatamente, pero cambiándola a través de una sonrisa alivia sus síntomas, representando una herramienta más para luchar contra uno de los problemas más graves de la vida moderna.

Sonreír refuerza el sistema inmunológico. Sonreír contribuye a mejorar el funcionamiento del sistema inmunológico ya que estimula directamente al sistema endocrino, incrementando así las defensas orgánicas, por la producción de endorfinas o mensajeros químicos que cumplen dicha función.

Mejora las relaciones sociales. Una persona que sonríe en el trabajo no de manera permanente pero sí constante, es percibida como pacífica, segura y confiable. Las personas que sonríen registran mayores niveles de energía y se convierten en focos de atracción para sus compañeros, lo que los hace susceptibles de ser buenos líderes.

Alivia la ansiedad y la depresión. Cuándo te ríes, liberas endorfinas, que son los medicamentos naturales producidos por el cerebro más fuertes que la heroína y la morfina sin producir los efectos indeseables de éstas, y sobre todo, que nos quitan el dolor, nos dan sensación de euforia y bienestar, mantienen la elasticidad de las arterias y alivian la ansiedad y la depresión, entre muchas otras cosas.

Sí bueno, está muy bien pero…¿Cómo sonreír?

Por fácil que parezca, en la adultez sonreír es algo complicado, así que la primera técnica radica en ejercitar los músculos de la cara, forzar una sonrisa y relajar los músculos hasta lograr un punto en el que usted se sienta cómodo y de ahí lo que sigue es practicar su mejor sonrisa. Hacerlo en la oficina le traerá además múltiples beneficios.

Todo comienza con una sonrisa frente al espejo con duración de 30 segundos, inmediatamente después de levantarse, así como un saludo sonriente a por lo menos tres personas en la calle. En horario de trabajo, sonríe por lo menos cuatro veces por hora aunque sea frente a la computadora y siempre al contestar el teléfono.

Busca sonrisas a tu alrededor y contéstalas, existen mucho más de las que crees.
Puedes ver algunas aquí. Se ven mejor si haces clic en el botón "Image Gallery" en la esquina superior derecha.
Comparte con nosotros algunas sonrisas que tengas. Agrégalas a tu comentario o mándalas a contacto@pahtle.tk.

jueves, 21 de enero de 2010

El buen humor

Así como el mal humor es el resultado de estar obsesivamente fijados en todo lo negativo que nos rodea, el buen humor es la disposición de poder ver lo positivo que, a pesar de todo, hay en nuestras vidas y en el mundo. Más allá de lo ensombrecido que esté nuestro ánimo, siempre podremos adoptar esa actitud y disposición ante la vida: la del buen humor. El ánimo y el humor son cosas diferentes, optar por el buen humor transforma el ánimo.

El buen humor nos predispone a reír de cosas que, sin él, nos irritarían, y tornarían agresivos y desesperados; es como un antídoto que nos torna creativos y nos da la capacidad de poder reírnos hasta de nosotros mismos. El buen humor incrementa cualidades sumamente necesarias para la vida de hoy, tales como la paciencia, la tolerancia y el respeto. Nos ayuda a ver todos los colores que hay en la vida, y a no caer en una visión monocromática de grises.

El mal humor nos empuja a una ceguera constante del entorno y tendemos al pesimismo irracional y a la generalización necia del tipo “todo es malo”, “no existe remedio”, “nunca cambiará nada”, “soy un fracaso”, “soy un inútil” y esas cosas, mientras que el buen humor nos permite ser realistas y desarrollar recursos para abordar la realidad, analizarla y tomar las medidas oportunas en cada situación. Abordar los conflictos con buen humor, facilita el proceso de encontrar soluciones y acelera la superación de los problemas.

Fisiológicamente está comprobado que el buen humor acelera los procesos de curación cuando estamos enfermos, reduce la tensión sanguínea e incluso los niveles de hormonas y neurotransmisores que producen el estrés, siendo uno de los mejores mecanismos de defensa contra la ansiedad y la angustia. También se ha comprobado que las personas que tienen y mantienen un buen humor, poseen un sistema inmunológico más sano y más resistente a las agresiones, sean éstas cuales quieran ser. Defenderse a carcajadas es una de las mejores defensas que tenemos.

El buen humor incrementa también la confianza en uno mismo y la capacidad de utilizar nuestra inteligencia (tanto la abstracta como la emocional) para dar la mejor respuesta en cada momento. El humor "sirve como una válvula interna de seguridad que nos permite liberar tensiones, disipar las preocupaciones, relajarnos y olvidarnos de todo", afirma el Dr. Lee Berk, profesor de patología en la Universidad de Loma Linda, en California y uno de los principales investigadores en el mundo sobre la salud y el buen humor. En una serie de estudios, entre ellos uno publicado en el número de diciembre de 1989 de la revista American Journal of Medical Science, examinó las muestras de sangre de sujetos antes y después de que vieran vídeos cómicos, y las comparó con las de un grupo que no vió los vídeos. Berk descubrió importantes reducciones en las concentraciones de hormonas de la tensión y un incremento en la respuesta inmune de quienes vieron los vídeos.

La risa provoca una tremenda liberación de hormonas, las endorfinas conocidas merecidamente como las hormonas de la felicidad. Además, liberamos serotonina, dopamina y adrenalina. La explosión de carcajadas provoca algo muy parecido al éxtasis: aporta vitalidad, energía e incrementa la actividad cerebral. Cuando nos invade la risa, muchos músculos de nuestro cuerpo que permanecían inactivos se ponen en funcionamiento. Es un estímulo eficaz contra el estrés, la depresión y, evidentemente, la tristeza.

Pon en marcha tu buen humor; total es gratis y los beneficios son muchos.

Para terminar les dejamos esta reflexión: La televisión nunca podrá sustituir al periódico, es imposible matar moscas con un televisor...

El Corán dice: "Merece el paraíso quien puede hacer reir a sus compañeros". Gánate un pedacito de cielo y platícanos que haces para mantener tu buen humor, o cuéntanos un chiste para mejorar el día de alguien.

miércoles, 13 de enero de 2010

Gratitud te dará felicidad y salud.

Las investigaciones indican que el ser agradecido podría ayudarte a sentirte mejor.

Bill Golden sobrevivió más de 20 años en el ejército y otros 30 como agente policial. Enfermó de cáncer de colon y, a los 86 años, tiene una cadera artificial y artritis en las rodillas.

A pesar de ello, Golden de todas formas da gracias, y los investigadores dicen que esa actitud agradecida puede ser buena para cualquiera.

Desde hace tiempo los académicos han teorizado que las expresiones de agradecimiento promueven la salud y la felicidad, y dan optimismo y energía a los oprimidos. Ahora, el estudio de la gratitud se ha vuelto un campo floreciente, para sorpresa de muchos, y las investigaciones indican que el ser agradecido podría ayudar a la gente a sentirse mejor. Sin embargo, hay un requisito: es necesario dar las gracias más de una vez al año.

"Si usted no lo hace en forma regular no recibirá los beneficios", dijo
Sonja Lyubomirsky, profesora de psicología en la Universidad de California, plantel Riverside. "Es como si usted fuera al gimnasio una vez al año. ¿Qué beneficios obtendría de ello?"

En los últimos años, los investigadores han tratado de medir los beneficios de la gratitud. En un estudio financiado por la Fundación Nacional para la Ciencia, el psicólogo
David DeSteno, de la Universidad Northeastern, hizo que los participantes completaran una ardua tarea inicial de vaciado de datos sólo para perderla posteriormente debido a una falla de cómputo. Luego, un asistente de laboratorio, al parecer desconectado del estudio y que decía tener prisa para su propio experimento, recuperó el trabajo perdido al ayudar a los participantes.

DeSteno halló que era más probable que los que habían recibido ayuda del asistente, y que la agradecieron, devolvieran el favor, y que lo hicieran por más tiempo que quienes estaban en un grupo que no recibió ayuda.

"La gratitud lleva a la gente a actuar de formas virtuosas o más desinteresadas", dijo DeSteno, cuya investigación fue
publicada en la revista Current Directions in Psychological Science (Tendencias Actuales en la Ciencia Psicológica). "Y construye respaldo social, que sabemos está vinculado con el bienestar físico y psicológico".

Robert Emmons, profesor de psicología de la Universidad de California, plantel Davis, dijo que quienes ofrecen gratitud son menos envidiosos y rencorosos. Duermen más, hacen más ejercicio y reportan un descenso en su presión arterial, dijo Emmons, que escribió "Thanks! How Practicing Gratitude Can Make You Happier" (¡Gracias! Cómo el practicar la gratitud puede hacerlo más feliz).

Brenda Shoshanna, una psicóloga de Nueva York, opina: "Uno no puede estar deprimido y agradecido al mismo tiempo", ella es autora de "365 Ways to Give Thanks: One for Every Day of the Year" (365 formas de dar gracias: una para cada día del año). "Hace que una persona sea más saludable en lo físico, en lo mental, y en todos los aspectos".

En cuanto a Golden, no le presta mucha atención a los académicos. Simplemente reconoce que es "un tipo afortunado", agradecido por sus dos hijos, dos nietos, y su novia de 89 años.

Así, en el último jueves de noviembre, él y su familia se reunieron alrededor de la mesa para el feriado estadounidense de
Acción de Gracias por las buenas cosechas. Se tomaron de las manos e hicieron precisamente lo que se conmemora en la ocasión: Decir gracias.

"Es sorprendente lo que esa palabra hace por una persona", dijo. "Es fácil de decir y hace mucho bien".

Nosotros te agradecemos mucho leer este blog y te agradecemos mucho tus comentarios.

Coméntanos tú ¿qué agradeces?

miércoles, 6 de enero de 2010

Usa Protector Solar

El primero de junio de 1997, Mary Theresa Schmich publicó este discurso en su columna del News Tribune de Chicago. En la introducción comenta que este sería el discurso de graduación que daría si se lo pidieran.

Te regalamos una traducción del mismo, Si quieres ver la versión original (en inglés) puedes verla aquí.

Damas y caballeros de la clase del 97:

Usen protector solar.

Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro sería el protector solar. Los científicos han comprobado los beneficios a largo plazo del protector solar, mientras que los consejos que les voy a dar no tienen ninguna base confiable y se basan únicamente en mi propia experiencia. Les daré mis consejos:

Disfruta la fuerza y belleza de tu juventud. Oh, no me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud, hasta que se hayan marchitado. Pero, créeme, en 20 años cuando en fotos te veas a ti mismo, comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como imaginas.

No te preocupes por el futuro. O preocúpate, pero sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra, masticando chicle.
Los verdaders problemas en tu vida son aquellas cosas que nunca pasaron por tu preocupada mente, de ésos que te sorprenden a las 4 de la tarde de un martes cualquiera.

Todos los días haz algo a lo que temas.

Canta.

No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos.

Usa hilo dental.

No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces estás adelante, a veces estás atrás. La carrera es larga y al final, es sólo contigo.

Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos. Si consigues hacerlo, dime cómo.

Guarda tus viejas cartas de amor. Tira los viejos extractos bancarios.

Estírate.

No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida. Las personas más interesantes que conozco no sabían cuando tenían 22 años qué querían hacer con sus vidas. Algunos de los más interesantes "cuarentones" que conozco, todavía no lo saben.

Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas. Las extrañarás cuando fallen.

Quizás te cases, quizá no. Quizás tengas hijos, quizá no. Quizás te divorcies a los 40, quizá no.
Quizás bailes el vals en tu 75 aniversario de bodas. Hagas lo que hagas no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Tus decisiones son entre una cosa u otra, como las de todos los demás.

Disfruta tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas. No tengas miedo de él ni de lo que piensen los demás de él. Es el mejor instrumento que jamás tendrás.

Baila. Aunque no tengas otro lugar dónde hacerlo más que la sala de tu casa.

Lee las instrucciones, aunque no las sigas.

No leas revistas de belleza. Sólo te harán sentir feo.

Aprende a entender a tus padres. Nunca sabes cuándo se irán para siempre. Llévate bien con tus hermanos, son el mejor vínculo con tu pasado y probablemente serán ellos los que te acompañarán en el futuro.

Entiende que los amigos vienen y se van, pero a un puñado de ellos debes conservarlos.

Esfuérzate por crear puentes entre las brechas geográficas y de estilos de vida, porque cuanto más envejezcas, más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven.

Vive en la ciudad de Nueva York (una ciudad grande) alguna vez, pero múdate antes de que te endurezcas. Vive en el norte de California (el campo) alguna vez, pero múdate antes de que te ablandes.

Viaja.

Acepta algunas verdades ineludibles: Los precios subirán. Los políticos mentirán. Tú, también, envejecerás. Y cuando lo hagas vas a fantasear que cuando eras joven, los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a sus mayores.

Respeta a tus mayores.

No esperes que nadie te mantenga. Tal vez tienes un fondo de inversión. Tal vez tengas un cónyuge rico. Pero nunca sabes cuando cualquiera de estos puede acabar.

No te hagas demasiadas cosas en el pelo, porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.

Sé cauto con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia. Dar consejos es una forma de pescar el pasado del bote de la basura, limpiarlo, pintar las partes feas y reciclarlo, dándole más valor del que tiene.

Pero créanme en lo del protector solar.


Platícanos cómo sería tu vida si te hubieran dado estos consejos en tu graduación.

¿Cómo ves tu vida después de leer esto?

¿Qué otros consejos darías tú?

Déjanos tus comentarios.