
El segundo paso en la transposición cibernética es priorizar tu Objetivo. Convencer a tu inconsciente que tu objetivo es lo más importante y te lleve “en piloto automático” a conseguirlo. ¿Cómo puedes convencer a tu inconsciente, para esto? La forma más efectiva de priorizar un Objetivo es a través de la repetición. La repetición funciona enviando el mismo mensaje repetidas veces a tu inconsciente hasta que las partes importantes de éste “consigan el punto”. Esto es lo que toma lugar cuando memorizabas tus parlamentos en la obra escolar, un poema para declamar en clase, las tablas de multiplicar o la letra de una canción popular que querías cantar con sus amigos. Casi seguro, repetiste y repetiste las palabras hasta que las recitaste fácilmente y casi en forma automática. Así que, lo que puedes hacer justo ahora es empezar a observar cada día el objetivo que escribiste, tu Metahistoria. Acostúmbrate a verla. Entre más veces la lea – repitiéndolo – más veces tu inconsciente pondrá atención en él. Es fácil, ¿no crees? Pero esto no es todo lo que puedes hacer...
Si tu objetivo es de un 3 o menos en la escala de dificultad.
1. Siéntate con tu Metahistoria. Coloca frente a ti la hoja en la que la escribiste. Escoge un momento en que no seas interrumpido.
2. Imagina y experimenta lo que tu Metahistoria describe, mientras lo lees en silencio. Crea una película mental.
3. Lee 100 veces tu Metahistoria. Hazlo en voz alta o para ti, como quiera que sientas que funcionará mejor para ti. Sin embargo si lo haces en voz alta, asegúrate de que nadie te escuche. Los comentarios o actitudes negativas podrían interferir con el mensaje que le estás dando a tu inconsciente y, finalmente, con el logro de tu meta. Lleva la cuenta: Después de cada lectura, haz una marca en un papel aparte para indicar “uno más”
Si tu objetivo está entre un 4 y 5 en la escala de dificultad. Repite el proceso anterior, pero en lugar de leer 100 veces tu Metahistoria… escríbelo 100 veces.
Tratando con la inspiración: Si, mientras está leyendo, de pronto te das cuenta, que puedes hacer tu Objetivo más fuerte, espera hasta que los cambios estén claros en tu mente, antes de parar para hacerlos. Revisa tu escrito original rápidamente y vuelve a leer. Entre menos y más cortas sean las interrupciones en el proceso de lectura, mejor.
Tratando con el conflicto: Si notas señales de conflicto, que intentan detenerte y evitar que completes este proceso, escríbelas en una hoja de papel aparte y continúa leyendo. Algunos de estos signos pueden ser: “Estoy cansado”, “No necesito hacer esto. Ya lo he logrado”, “Este es un proceso tonto. Voy a renunciar”, “Esto es muy problemático. De todos modos no quiero realmente alcanzar mi objetivo.” ¡NO PERMITAS QUE ESTO TE DETENGA! Estos patrones pueden ser los mismos que intentarán alejarte de tu objetivo. Más adelante aprenderemos a tratar con ellos. Así que no te preocupes por esa persistente voz en tu cabeza, solo toma nota y sigue adelante.
El tercer paso consiste en resolver conflictos inconscientes que podrían normalmente impedir el alcance de tu meta. Tu mente inconsciente coopera suavemente con tu mente consciente cuando entiende y está de acuerdo con lo que conscientemente deseas. Ella envía, constantemente, señales de retroalimentación a tu mente consciente que indican si las cosas están en armonía o en conflicto. Si experimentas señales de conflicto, hay un tira y afloja entre las partes de tu mente consciente e inconsciente. Cuando experimentas signos de conflicto, es seguro que estás gastando energía que podría enfocarse para producir los resultados que quiere. El conflicto entre las diferentes partes de tu mente consciente e inconsciente es tan frecuente que la mayoría de nosotros hemos experimentado los signos como: Jaquecas, dolores en el cuerpo, acidez estomacal. Insomnio, dormir demasiado. Fatiga, adormecimiento. Furia, miedo, enojo. Confusión, dificultad de entendimiento. Dificultad para concentrarse, dificultad para enfocarse. Fastidio, pérdida de energía. Sentimientos constantes de que algo está mal. Todo lo anterior refleja señales de conflicto en ti. Puedes haberlos considerado siempre como simples problemas de salud o de estrés pero, la verdad, es que son señales que provienen de tu inconsciente.
¿Tienes señales de cooperación?
La cooperación entre tu mente consciente e inconsciente es menos común, pero también es familiar: Sentimientos de sentirse bien, estar contento. Avidez, entusiasmo, estar alerta. Alto nivel de energía. Disfrute, felicidad, amor. Claridad, entendimiento. Puedes haber experimentado cualquiera de los signos de arriba y sentirlos como, simplemente, “un buen día” pero, la verdad, es que también fueron señales de tu inconsciente.
¿Cuál es el secreto de navegar por encima de los conflictos internos?
1. Enfócate en lo que conscientemente quieres y descríbelo por escrito. Esto define explícitamente tu intención consciente.
2. Mientras piensas en lo que quieres, ponte alerta ante cualquier sensación incómoda. Cuando experimentas alguna de estas sensaciones, ellas definen explícitamente cualquier signo de conflicto.
3. Vuelve a leer lo que has escrito para identificar las palabras o frases específicas que disparan esos signos de conflicto.
4. Marca las palabras o frases que provocan esos sentimientos. Estas definen explícitamente lo que dispara el conflicto.
5. Vuelve a escribir las palabras o frases que has marcado. Esto le dirá a tu inconsciente que sabes lo que provoca el conflicto. A medida que trabajas, pídele a tu inconsciente que se mantenga trayendo a su mente alternativas más aceptables, tendiendo un puente en la separación que hay entre lo que conscientemente quieres y los patrones inconscientes.
Cuando alcances un punto donde las necesidades de ambos, consciente e inconsciente, se encuentren, los signos de conflicto desaparecen y estás en camino directo y en piloto automático hacia tu meta. ¡Felicidades!

