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martes, 22 de septiembre de 2009

Tzolkin, el calendario Maya


A la forma de medir el tiempo le llamamos calendario. Los Mayas contaban el transcurso del tiempo con gran exactitud y mejor que los contemporáneos de Europa.Su calendario les dio una perspectiva tanto física como espiritual del tiempo y sigue siendo la medida más precisa del tiempo jamás concebida.
El calendario Tzolkin, es el calendario religioso y lo usaban los sacerdotes para regular las ceremonias en honor a los Dioses, predecir el rol de cada individuo en la naturaleza para conservar la armonía y con fines adivinatorios. Constaba de 13 meses de 20 días, o sea que el año estaba constituido por 260 días y se tenían en cuenta los ciclos del sol, de la luna y de Venus. El comienzo del Tzolkin es el día correspondiente al 26 de julio del calendario Gregoriano.
Con la fecha de nacimiento los Mayas podían saber cuál es la raza y tribu de esta nueva encarnación y con ello su Umbral Galáctico (puerta de entrada) y así saber cuál era el poder que tenían que desarrollar y que poseían dentro. Además sabían cuando llegaron a la misión en el planeta (Castillo) y qué misión venían a cumplir (Onda Encantada).
Los mayas encontraron respuestas a sus preguntas: ¿Quién soy? ¿Para qué nací? a través del Calendario que ellos diseñaron.
Este Calendario está formado por constantes simples y fáciles de recordar en un sistema que combina 13 números y 20 símbolos. Surgen así 260 tipos de energía diferente (260 días, soles o kines). Los 13 números (13 tonos) representan patrones fundamentales de energía radiante. Se representan con el
sistema numérico maya. Cada uno de los trece tonos posee un nombre particular que resume su accionar. Los 20 símbolos (20 sellos) son rangos de frecuencia para la transformación o evolución de cada uno de estos tonos. La representación gráfica de los sellos mayas son ideográficos, pues expresan ideas.
La combinación de cada tono con cada sello crea un patrón específico de información y se lo llama Kin o Umbral galáctico. Entonces, cada día estaría impregnado con diferente energía. Así, las personas nacemos con diferentes potencialidades según la energía reinante en ese momento tan importante en nuestras vidas. Cada sello y tono le da sentido a la experiencia diaria y a la misión que cumple cada persona en el planeta Tierra.
El oráculo es un sistema de autointerpretación, para descubrir otros cuatros sellos que servirán para aumentar la intuición y también como una forma de autoconocimiento. También es posible buscar el significado de los sellos para las personas conocidas y para sintonizar los días.
Para cumplir con nuestra evolución no estamos sólos ya que hay guías que nos ayudarán con nuestro crecimiento y también tendremos cosas que aprender.
El oráculo Maya es un sistema que por su simplicidad es muy fácil de aprender a utilizar, sin embargo, es un sistema muy completo de autoconocimiento que servirá como una guía para todas las situaciones en tu vida.
Próximamente en Pahtle se impartirá un curso-taller para el uso de esta herramienta. Informes aquí.

lunes, 14 de septiembre de 2009

El estrés.


El estrés se define como: Tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves.
Aunque según la OMS es "el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara al organismo frente a la acción". Este punto es importante puesto que el estrés cómo reacción fisiológica primaria es lo que nos ha mantenido vivos durante miles o millones de años.
El estrés, visto de esta manera es sumamente benéfico, un determinado grado de estrés estimula el organismo y permite que éste alcance su objetivo, volviendo a la "normalidad" cuando el estímulo ha cesado. Por ejemplo, cuando un atleta intenta conseguir un buen resultado en una competencia, está sometido a un estrés que implica un aumento de la actividad muscular (más irrigación, el corazón late más rápido, etc.) lo que le ayudará a alcanzar el éxito y conseguir su objetivo. Al estar en una situación de peligro se genera estrés, como ejemplo tenemos muchas historias de madres que levantaron carros para sacar a sus hijos, o personas que cargaron a otras por 5 pisos para escapar de un incendio, etc. Este grado de estrés ayuda al procesamiento claro y rápido de ideas, aumenta la concentración mental y aumenta la capacidad de músculos y pulmones. Entonces ¿Por qué nos quejamos?
Cuando se mantiene la presión y se entra en el estado de resistencia, las personas empiezan a tener una sensación de disconfort (tensión muscular, palpitaciones, etc.). Si continúa el estresor, se llega al estado de agotamiento, con posibles alteraciones funcionales y/u orgánicas: son las llamadas "enfermedades de adaptación". Estos síntomas son percibidos como negativos por las personas y producen preocupación, lo que a su vez agrava los síntomas y así puede llegar a crearse un círculo vicioso.
Algunas de estas manifestaciones pueden ser:
Opresión en el pecho, hormigueo o mariposas en el estómago, sudor en las palmas de las manos, palpitaciones, dificultad para tragar o para respirar, sequedad en la boca, tensión muscular, fatiga, inquietud, nerviosismo, ansiedad, temor o angustia, deseos de llorar y/o un nudo en la garganta, irritabilidad, enojo o furia constante o descontrolada, deseos de gritar, golpear o insultar, miedo o pánico, que si llega a ser muy intenso puede llevar a sentirnos "paralizados", preocupación excesiva, que se puede incluso manifestar como la sensación de no poder controlar nuestro pensamiento, pensamiento catastrófico, dificultad para tomar decisiones, dificultad para concentrarse, disminución de la memoria, lentitud de pensamiento, cambios de humor constantes. Moverse constantemente, risa nerviosa, rechinar los dientes, tics nerviosos, problemas sexuales, comer en exceso o dejar de hacerlo, beber o fumar con mayor frecuencia, dormir en exceso o sufrir de insomnio.
A la larga esta situación de estrés constante puede producir alteraciones físicas como: Ansiedad, cansancio, agotamiento o pérdida de energía, dolor en la espalda, estreñimiento o diarrea, depresión, dolores de cabeza, presión sanguínea alta, insomnio, caída del cabello, tensión en el cuello, malestar estomacal, subir o bajar de peso, presión de dientes o mandíbula, disminución de la autoestima. Gripa, gastritis, colitis y úlceras, migraña, contracturas musculares, artritis, alergias, asma, diabetes mellitus, infartos, cáncer, etc.
Actualmente existen muchas opciones para disminuir los niveles de estrés. Técnicas de respiración, técnicas de relajación, técnicas de visualización, o incluso la prescripción de ansiolíticos.
Otras opciones que podemos recomendar es la utilización de algún método complementario como pueden ser la aromaterapia, la terapia floral, las técnicas de liberación emocional y la kinesiología. Logrando con estas excelentes resultados en la liberación de estrés, en el tratamiento de algunas de las manifestaciones más comunes y en la prevención de enfermedades.

martes, 1 de septiembre de 2009

Hábitos saludables


Cuando pensamos en salud, lo primero que se nos viene a la mente es la ausencia de enfermedad. La salud no debe ser entendida únicamente como el no estar enfermo, y es por ello que la OMS (Organización Mundial de la Salud), la define como “el estado de perfecto bienestar físico, psíquico y social, y no sólo la ausencia de lesión o enfermedad”. Estar sano se trata de aprovechar la vida al máximo y de manera activa, de ahí la importancia de no sólo hacer ejercicio y alimentarse bien, sino también prestar atención a aspectos como la actitud mental, la relación con las demás personas, controlar el estrés, etc. Existe la creencia de que las personas felices y positivas gozan de mejor salud. Numerosos estudios han establecido una clara relación entre una actitud mental positiva y una buena salud física. Aquellos que aman la vida y que saben vivir se enferman menos. Hoy se sabe que muchísimos padecimientos físicos son producto de conflictos emocionales. Una buena salud depende de:
a) Organización: establece prioridades en tu agenda para darte el tiempo para todo, y no descuidar ningún área de tu vida. Concéntrate en una cosa a la vez.

b) Balancear: en la vida todo tiene un balance, no olvides que hay tiempo para todo, equilibra.

c) Alimentación sana: comer alimentos principalmente frescos (sin procesar) y de manera balanceada, así como beber 2 litros de agua al día.

d) Mantenerse activo físicamente: estar dispuesto a tener mínimo 30 minutos de ejercicio al día, alternando entre ejercicios de tonificación, estiramiento, aeróbicos y relajantes, entre otros.

e) Mantenerse activo mentalmente: estar dispuesto a adquirir nuevos conocimientos diariamente; así como debes ejercitar el cuerpo, hay que ejercitar la mente.
f) Descansar: es importante tener las horas adecuadas de sueño, pero también una buena calidad, es decir, lograr tener un sueño reparador para recargar “las pilas”.
g) Recreación: dedicar tiempo para ti y los tuyos. Regálate espacios para hacer lo que más te gusta, y también espacios para socializar.

h) Buena higiene: disfruta de un baño diario y no te descuides a la hora de manipular los alimentos (desinfectar frutas y verduras, de preferencia con productos de origen natural).
i) Hábitos saludables: evita fumar, las drogas, el exceso de alcohol, el exceso de bebidas gaseosas, el sedentarismo, etc.
j) Amor propio: quiérete, ello implica respetarse, tener dignidad, no castigarse.

k) Relaciones interpersonales: Sonríe y aprende a elegir tus amistades, rodéate de personas positivas, alegres, de hábitos saludables. Sé humilde, si es necesario, pide perdón.
l) Consultar a tiempo: lo ideal es realizarse un chequeo médico completo al año. Si te sientes mal de salud no dejes de consultar, busca ayuda médica, no dudes en invertir en salud. Recuerda que actualmente hay otras opciones aparte de la alopatía.
m) Buscar ayuda: recuerda que es muy válido pedir, buscar ayuda. “Nadie está realmente sólo en este mundo”
n) Comunicarse correctamente: aprende a comunicar lo que te gusta y lo que te desagrada, recuerda que “hablando se entiende la gente”. Aprende también a escuchar.
o) Buena información: la información correcta puede hacer la diferencia; trata siempre de asesorarte lo mejor posible. Aprende temas de salud, busca buenos libros y revistas, etc.
p) No auto-medicarse: los medicamentos mal administrados se convierten en grandes enemigos.
q) Evitar factores ambientales nocivos: no te expongas al sol en exceso y protéjete del humo, del ruido, etc.

Entonces, ¿cómo es tu salud? Si actualmente no habías puesto atención en estos puntos, es un buen momento para reflexionar y cambiar tu estilo de vida.
¡Vive intensamente cada momento!

Pláticanos qué haces por tu salud. Agradecemos mucho tu comentario.

En nuestra próxima entrada hablaresmos del estrés, sus consecuencias y algunas recomendaciones para controlarlo.