
¿Sabías que según estudios realizados por algunas de las más prestigiosas instituciones de formación profesional, como la Universidad de Harvard y el Carnegie Institute of Technology, han comprobado que el 85% del éxito de cualquier persona depende más de su actitud que de su aptitud? Es decir, que el 15% de lo que uno gana se debe a sus capacidades y conocimientos técnicos, mientras que el 85% se debe más a sus habilidades personales, esto es, a su actitud ante las situaciones que se le presentan día a día.
Lincoln decía: "Tu eres tan feliz como te propones serlo". Esto es porque todas las situaciones de nuestra vida son situaciones neutras, es decir, ni buenas ni malas. Nosotros somos los que les ponemos las etiquetas, que nos ayudan a decidir si vamos aresponder positivamenteo reaccionar negativamente ante éstas.
Imagina esta situación: Hoy es el día en que saldrás de viaje con tu familia, todos habían reservado este día desde hace poco más de un mes. Planeas ir a un campo cercano y pasar el día juntos, comer la comida que preparaste el día anterior. Claro que es el día perfecto para convivir con tu familia como no lo había hecho en 3 meses. Así que te levantas temprano alistas el coche, para salir a la hora acordada, cuando entras en tu casa, lleno de entusiasmo notas que algunos miembros de tu familia están en piyama y otros ni siquiera se han levantado. Primer encrucijada, tienes dos opciones puedesreaccionar y empezar a gritar a todos, recordarles que había un itinerario en que se especificaba la hora de salida, decirles que es una falta de respeto y con "justa razón" enojarte por esto. ¿Cómo crees que afectará esto tu plan del día perfecto con tu familia? Así que decides la segunda opción responder positivamente y sentarte a desayunar con todos, aún sabiendo que ya es tarde. Cuando salen descubres que por haber salido más tarde hay mucho más tráfico en el camino. Otra encrucijada, y las mismas dos opciones reaccionarpor el tráfico, culpar a todos por haber salido tarde y tocar el claxon como si el que está detenido delante de ti estuviera ahí por tratar de molestarte, o responder y aprovechar el tiempo en el auto para platicar con tu familia. ¿Cuál actitud crees que haga más placentero tu día? Y que tal que llegando al campo llueve, u olvidaste empacar cubiertos para la comida, llegan las hormigas, no enciende la fogata, se poncha una llanta, o cualquier otra cosa.
Así que, la diferencia entre el peor día de tu vida y el día perfecto con tu familia es tu actitud. Una actitud positiva no soluciona mágicamente todos tus problemas, ni te hace inmune a planes arruinados o imprevistos. Pero sí impide que estos acontecimientos arruinen tu día y poco a poco tu vida. Una actitud positiva no te da las habilidades para hacer cualquier cosa en la vida, por más positivo que sea no puedo inscribirme mañana en una carrera olímpica de 100 metros planos y ganar el oro. Pero lo que si te permite es hacer lo que sea mejor, que con una actitud negativa.
Si decides tener un día un día maravilloso estoy seguro que encontrarás en tu día cientos de razones para considerarlo así, pero de la misma manera si decides tener un día espantoso te aseguro que también encontrarás cientos de razones para calificarlo así. Y tú me puedes decir ¿quién en su sano juicio decide tener un día espantoso? Pues tal vez conoces a algunas de estas personas, son aquellas que les dices "Que bello día." y responden "sí, pero no tarda en llover.", o les dices "Hoy te ves muy bien." y responden "Seguro algo quieres" o "No, fíjate en esta cana nueva y las arrugas junto a mi boca". Son expertos en las respuestas como "Ya bájate de esa nube", "No soy pesimista, soy realista", "No me alegro pues seguro viene algo peor", etc.
Así que decide en qué enfocas tu atención. Me despido haciéndote una pregunta que hizo famosa el Dr. Norman Peale: El día de hoy ¿quieres ser felíz o infeliz?
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